martes, 19 de junio de 2007

Bergoglio también cayó bajo la picota

Más allá de los enfrentamientos entre la Iglesia Católica y el Gobierno, y sin entrar a dirimir quién tiene razón, el caso es que el cardenal Bergoglio pronunció una homilia de la que Télam omitió las partes más críticas - y omitir es una forma de censurar-, a la vez que bajó hacia el final del cable otros cuestionamientos . El cardenal habló en público, ante cientos de fieles y decenas de periodistas, por lo que era improbable que si la agencia estatal recortaba sus palabras o intentenba ocultarlas no rebotaran al otro día en los diarios, como ocurrió. Lo que sigue es el cable que salió al servicio.

CORPUS CHRISTI/

BERGOGLIO PRESIDIO TRADICIONAL MISA Y MARCHA DE CORPUS

Buenos Aires, 9 de junio (Télam).- El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, presidió hoy la tradicional misa y marcha de Corpus Christi en Plaza de Mayo, que este año se realiza con el lema “Soy la vida“ y durante la homilia se refirió a la necesidad de bendecir “el pasado, el presente y el futuro“.
La misa comenzó a las 15 sobre un altar montado en la plaza, de espaldas a la Catedral, tras la cual el arzobispo encabezó la procesión e impartió la bendición con el Santísimo Sacramento.
Durante su homilia, Bergoglio discurrió acerca de la necesidad de ser solidarios y servir al prójimo: “el que no vive para servir no sirve para vivir“, dijo.
“Nos hace falta decirnos bien las cosas que nos dieron nuestros mayores: bendecir nuestro pasado, no maldecirlo. Lo que fue pecado e injusticia también necesita ser bendecido con el perdón, el arrepentimiento y la reparación“, aseguró.
“El que maldice para atrás es porque seguramente está planeando sacar una ventaja en el presente o en el futuro, una ventaja que no será bendición para otros“, agregó.
Bergoglio también destacó la necesidad de “bendecir el presente“ y “hablar bien unos de otros“ sin “adularnos“, así como “bendecir el futuro con gestos de trabajo“.
La celebración comenzó por la mañana cuando cientos de jóvenes de parroquias y colegios porteños marcharon por las calles de Buenos Aires, dividos en columnas, hasta llegar a la Plaza de Mayo, adonde se reunieron más de 1.000 personas, según fuentes policiales.
Las columnas partieron desde el santuario de San Cayetano, en el barrio de Liniers y desde las parroquias Nuestra Señora del Carmen, Nuestra Señora de Pompeya e Inmaculada Concepción.
Durante la celebración eucarística también se renovó la consagración de la ciudad y la arquidiócesis de Buenos Aires a Nuestra Señora de Luján. (Télam).-

1 comentario:

Sergio Ferreiro dijo...

Cualquiera escribe cualquier cosa:"caer bajo la picota" es una frase que no significa absolutamente nada.